View this site in English

Exposición · Miami

No Fixed Point

Elsa Basil


CAMACOL · 1401 W Flagler St, Miami

Del 9 de septiembre a diciembre de 2026

El territorio no siempre es un lugar.

Uno no habita solamente un lugar. Habita un cuerpo, un momento, una memoria.

Un territorio puede ser un país que se dejó atrás, o una casa levantada donde nunca se había estado. Puede ser una familia. Pueden ser emociones sentidas durante tantos años que terminan volviéndose suelo firme.

Elsa Basil los pinta todos. Algunos son físicos: una laguna de cráter, un solar, una calle en procesión. Otros nunca fueron visitados. Solentiname toma su nombre de un archipiélago nicaragüense donde Basil jamás ha puesto un pie. Lo construyó con los versos de un poeta y con unos pescaditos de madera de balsa que vio en un mercado, atraída por esa madera porque flota y no pesa.

Por eso la exhibición sostiene dos lenguajes a la vez. Los cuadros figurativos se llenan de ruedas, aves, vasijas y flores. Los abstractos reducen ese mismo mundo a planos de agua, tierra y luz. No son dos caminos. Son la misma pregunta hecha dos veces: qué le pasa a un lugar después de atravesar a una persona.

La migración hace visible ese movimiento. Llegamos con los territorios de los que venimos y, al encontrarnos con otros, damos forma a uno nuevo. Tal vez el hogar no sea un punto fijo, sino algo que llevamos, creamos y compartimos.

No fixed point. Nada queda donde se dejó, y el suelo se mueve con uno.

Las obras · 16 pinturas

La artista

Elsa Basil es una pintora latinoamericana de arte contemporáneo que trabaja entre la figuración y la abstracción. No le interesa pintar una cosa para que se parezca a esa cosa. Desarma lo que ve y lo vuelve a levantar como sensación.

Nació en Costa Rica y se crió en Managua, hija del pintor argentino Ricardo Correa y de la poeta palestino-nicaragüense Suad Marcos. Aprendió el color al lado de su padre y en lo demás es autodidacta. La pintura y la palabra estuvieron en la casa desde el principio.

Nació como Elsa Correa Marcos. En un viaje a Belén con su madre recuperó Basil, un nombre que su linaje había perdido, y lo tomó como propio. Fue a un territorio que nunca había habitado y volvió con algo que le pertenecía. Es el nombre con el que firma sus cuadros.

La música vino primero. Escribe y graba sus propias canciones desde 1994, en tres discos, y su escritura siempre ha sido testimonio: violencia, migración, ecología, justicia, amor. En 2003 esa misma urgencia encontró el lienzo. Pinta lo que la voz no alcanza y canta lo que el color no dice por sí solo.

Junto a la pintura mantiene una práctica comercial de ilustración, con encargos para Nestlé, Delta Air, La Casa del Café y otros. Es una disciplina aparte, no una menor.

Trabaja en gran formato desde su estudio en Miami, una ciudad que ya entró en su obra.

Más sobre Elsa

CAMACOL · 1401 W Flagler St, Miami

En exhibición hasta diciembre de 2026